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Falsificación de Sellos en Fotopolímeros

 

Autor: Peritos on Line

 

¿Es posible un dictámen categórico sobre este tipo de impresión?
¿ Se encuentra cualquier Perito Calígrafo preparado para efectuar este tipo de pericias ?
¿ Puede el Calígrafo incurrir en errores al dictaminar respecto a este tema ?
En los peritajes sobre estampaciones de sellos (ya sean gomígrafos, polímeros, metálicos o del tipo mecánico) se realizan tradicionalmente y sin mayores reparos cotejando solamente formas, tamaños y particularidades tales como deformaciones o irregularidades del entintado.
El presente estudio tiene por objeto demostrar que en gran medida, la pericial caligráfica sobre estampaciones de sellos presenta limitaciones casi tan restrictivas como las que se aplican al estudio de fotocopias.

 


Esto es así debido al avance de las técnicas de reproducción de imágenes en general aplicando técnicas de digitalización.
En efecto, scanners de alta performance, impresoras láser, cámaras digitales etc., se encuentran hoy al alcance de cualquier falsificador y con resoluciones ópticas cada vez mayores a muy bajo precio.
Esto, sumado al uso de programas de retoque fotográfico de espectaculares prestaciones, permiten el "levantamiento" y retoque de la imagen de cualquier tipo de estampación de sellos, sin pérdida de calidad.
Básicamente, pueden existir tres tipos de sellos falsificados, con características totalmente concordantes con el original:
Sellos realizados por serigrafía, por impresión o por fabricación de una reproducción con fotopolímero.

El primer método, si bien ya resulta anticuado, permite reproducir con un bastante calidad una impresión de sello original.
El primer paso consiste en "levantar" la imagen del estampado original para luego ampliarla y retocar sus detalles. En este paso también puede realizarse la obliteración (por métodos digitales) de imágenes que se superpongan con el sellado (partes de escrituras, firmas, fondos, etc.) A continuación se elabora el correspondiente cliché que será transferido a un bastidor apropiado, usando la tela porosa que se aplica en serigrafía, con una imagen invertida de la matriz original. Luego, con las mismas técnicas que se aplican en la fotografía convencional, se revelará el cliché (en posición invertida) sobre la tela microporosa. Sobre la misma se volcará la tinta que atravesará los microporos, y que luego de numerosas pruebas, se estampará en el papel, reproduciendo puntualmente el formato del sello matriz.

Otro método consiste en generar una imagen digital del sellado a reproducir que será procesada tambien con el software apropiado (Corel Photo paint, Adobe Photoshop) y que permitirá el retoque de la imagen y la eliminación de escrituras o impresiones ajenas al mismo. Mediante una impresora a chorro de tinta de gran calidad, puede obtenerse una reproducción casi perfecta del sellado genuino y que al utilizar solamente tinta negra, puede fácilmente confundir al perito, ya que no mostrará sus puntos componentes, tal como las impresiones en color, donde especialmente en los bordes de la imagen se visualizarán los tres colores componentes: amarillo, magenta y cian.


EJEMPLO (NEGATIVO)

 

En relación con los sellos en fotopolímeros existen en el mercado diferentes marcas y calidades ej:
-Fotopolímeros Basf (Nyloprint):
lavables con agua y de material ecológico.
Aplicables a:
Sellos, impresiones, flexografía, fotograbados, tampografía, hot-stamping y tipografía. Espesores de 0.95 mm a 2.84 mm. Bases: nylon, aluminio y metal.

-Fotopolímeros Nyloflex: lavables con percloroetileno y alcohol butilico.
Aplicables a:
Sellos y flexografía. Espesores: 2.84 mm. Bases: nylon.

-Fotopolimeros Toray (Japón):
lavables con agua.
Aplicables a:
Sellos, flexografía, tipografía, fotograbados y tampografía. Espesores 0.950 mm a 1.70 mm. Bases: nylon y metal.
Ahora bien, la técnica para conseguir el sello en fotopolímero puede dividirse en los siguientes pasos:

1- Escaneado del original a altas resoluciones con scanner de 42 bits de profundidad y que no posean distorsiones como los anillos de Newton.
2- Creación del positivo
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3- Fabricación de un cliché en película negativa del tipo AGFA 510, con las respectivas aplicaciones a posteriori de revelador y fijador. También se puede utilizar un negativo efectuado con impresora láser.
4- insolado, creación del sello, lavado y secado.

De más está decir que el trabajo a realizar es del tipo artesanal y que presenta numerosas dificultades y secretos, si bien es sabido que la habilidad de los falsificadores en nuestro País es ya proverbial, motivo que debe llevar al perito calígrafo a manejarse con extrema cautela y profesionalismo al momento de dictaminar sobre la autenticidad o no de una estampación de sello de goma. Volviendo al proceso descripto, la calidad del sello dependerá del original obtenido que se traspasará al negativo.
Una vez obtenido este cliché o matriz, el siguiente paso es la fabricación de un sello en fotopolímero con una plancha para tal efecto.
Este material es sensible a la luz y se utiliza para obtener el sello a partir de la matriz.
Por razones de seguridad no se completarán los pasos siguientes para la obtención del sello en fotopolímero y su adulteración, ya que como se dijera más arriba, la facilidad de los falsificadores para desarrollar nuevas técnicas delictivas es enorme, y se estaría causando un grave error al publicar en internet un manual de falsificación de sellos gomígrafos.

Aplicación a la Técnica Pericial Caligráfica

Dependerá de la calidad del falsificador y los recursos que utilice, obtener un sello igual al que se quiere copiar. De las observaciones y análisis practicadas, se han verificado concordancias respecto a mediciones (efectuadas con escalímetros escala 1:75 y 1:125), superposición de imágenes (negatoscopio) de tipografías, imágenes o dibujos, irregularidades del entintado, aplastamientos, disposición de los caracteres, espesores de líneas, interlineados, medidas de seguridad, etc. Esto significa que la fabricación de este tipo de sellos limitan la actuación de los Peritos Calígrafos que no están actualizados ni especializados en este tipo de técnicas.
Se ha verificado que los aplastamientos (producidos por el desgaste y uso), y todas las técnicas de seguridad que se están utilizando en sellos de bancos y ministerios son reproducibles en calidad, formas, tamaños y medidas. No obstante, la calidad de la falsificación dependerá de un excelente original para obtener un perfecto sello mellizo, como así también de un experto falsificador. Estudios realizados no solo sobre la confección y preparación del sello en si, sino también del lavado del mismo han demostrado que este último procedimiento es escencial para: o bien producir un mayor desgaste del polímero en el lavado, o para reproducir la calidad del original a falsificar.
Incluso el uso de análisis de tintas no resulta determinante, ya que tanto en el caso del sello serigráfico y especialmente en el elemento mellizo en fotopolímero, pueden utilizarse tintas que habitualmente se emplean en las estampaciones de sello de goma, obtenibles en el mercado. Sólo el caso de la impresión a chorro de tinta puede revelar su naturaleza, mediante este tipo de análisis, lo cual lamentablemente limita en mucho a los calígrafos en cuanto a este tipo de estudio.
Similares consideraciones deben aplicarse a las impresiones de máquinas timbradoras (cargos, timbrados fiscales, timbrados de bancos y oficinas de correos, etc, a excepción de los casos que más abajo se detallarán)
En síntesis, podría resumirse que los dictámenes sobre sellos de goma, serían en muchos casos análogos a los de fotocopias, atento que las técnicas analíticas actuales no permiten al perito arribar a una conclusión libre de dudas.
Sellos metálicos. Sus ventajas
Los sellos metálicos, tales como los matasellos que normalmente se utilizaban en las oficinas de correos (hasta su privatización) presentan una inapreciable ventaja para su estudio pericial, ventaja de la que carecen normalmente los sellos gomígrafos: la huella o depresión que el impacto de la estampación deja sobre la superficie del papel. Demás está decir que esta característica en modo alguno podrá ser reproducida por ninguno de los medios de falsificación aquí detallados y que hacen a la naturaleza misma de estos elementos de impresión.
Similar concepto puede aplicarse a las máquinas timbradoras cuyos cuños impresores tengan la necesaria fuerza para imprimir un surco o huella en la hoja.
Para analizar la huella o surco de un sello o timbrado de cuño metálico, el perito apelará a las mismas técnicas utilizadas para la apreciación de la presión gráfica de un manuscrito, o más apropiadamente para la observación de escrituras mecanografiadas, que se rigen por los mismos principios. Por lo tanto, mediante el uso de amplificación apropiada y luz rasante, se verá coincidir perfectamente la imagen entintada con la depresión estampada en el papel soporte.
Por lo tanto, los peritos en general deberíamos abogar por el uso irrestricto de los sellos de cuño metálico, los cuales impedirían a los falsificadores reproducir los mismos, con el obvio beneficio y tranquilidad para particulares y entidades que de tal modo podrían volver a confiar en la autenticidad de un sellado, dada la irreproducibilidad del mismo.